En el marco del proyecto fortalecimiento de la Capacidad Nacional para la implementación del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco en El Salvador, el Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD) y la Organización Panamericana de Salud OPS/OMS, ratificaron su compromiso de continuar articulando esfuerzos para combatir la epidemia del tabaquismo.

Con la firma de una segunda carta de cooperación subscrita por los titulares de ambas instituciones, Dra. Nathalie Larreinaga, directora ejecutiva de Fosalud y el Dr. Carlos Garzón, representante de país de la OPS/OMS en El Salvador, ambas instituciones se comprometieron a desarrollar la primera fase del Sistema de Vigilancia de Control de Tabaco; el fortalecimiento de las capacidades y liderazgo de la Sociedad Civil en control de tabaco; el intercambio de experiencia entre El Salvador y Colombia para el fortalecimiento de la implementación del Art. 14 del CMCT y el Protocolo de Inspecciones de Ambientes Libres de Humo de Tabaco.

Entre los principales resultados del primer y segundo año de implementación del proyecto CMCT, se ha logrado avanzar en la Política Nacional de Control de Tabaco, la conformación de la coalición de la Sociedad Civil, el Estudio de Caso de Inversión a favor del Control del Tabaco, una propuesta de la Reforma de La Ley de Control de Tabaco, entre otras acciones.

De acuerdo a los resultados del Caso de Inversión para el Control del Tabaco en El Salvador 2018, el consumo de tabaco en el 2016 le costó a la economía del país $264 millones en pérdidas económicas, lo que equivale aproximadamente al 1 por ciento del PIB. De estos $116 millones, fueron los gastos de salud asociados al consumo de tabaco y $148 millones fueron las pérdidas en la productividad por mortalidad prematura, ausentismo, presentismo (bajo desempeño en el trabajo debido a enfermedad) y pausas laborales atribuibles al consumo de tabaco.

El Caso de Inversión también reporta que en El Salvador muren 1,624 personas al año por el consumo del tabaco, el 46% de ellas se consideran muertes prematuras (debajo de los 70 años). El 78% del total de las muertes son ocasionadas por consumo directo y un 22% por exposición al humo de tabaco.