Según la encuesta mundial de salud escolar 2013, los comportamientos alimentarios nutricionales están llevando a la población entre 15 y 19 años a problemas relacionados con sobrepeso (28.8%) y obesidad (9.6%). Los cuales se presentan en mayor porcentaje que la desnutrición (1.8%).

La obesidad se asocia a una mayor probabilidad de muerte y discapacidad prematuras en la edad adulta. Dichas enfermedades reducen 1 a 5 por ciento el Producto Interno Bruto (PIB) en naciones emergentes.

En el caso de las niñas, niños y adolescentes con sobrepeso u obesos, tienen muchas probabilidades de seguir siendo obesos en la edad adulta y corren el riesgo de sufrir -a edades más tempranas- enfermedades no transmisibles como: afecciones cardiovasculares (principalmente infartos del corazón), accidentes cerebrovasculares, conocido como derrames cerebrales, diabetes, trastornos locomotores, en particular dolor de rodilla al caminar por desgaste de articulación, ciertos tipos de cáncer (de endometrio, mama y colon).

En 2015, según datos del Ministerio de Salud (MINSAL), la hipertensión arterial (7,5%) y la diabetes mellitus (4.0%) representaron el 11.5% de las causas más frecuentes de consulta ambulatoria, para todos los grupos de edad.

Mientras que los egresos hospitalarios por enfermedades no transmisibles asociadas a la obesidad representan el 20.1% de todos los egresos hospitalarios, en los  grupos de edades de 40 años y más.

Así mismo las enfermedades no transmisibles representan el 24,2% de las causas de muerte para todos los grupos de edad en ambos sexos.

Por tanto, el sistema de salud invierte millonarias sumas para la atención de las enfermedades asociadas directamente a la obesidad, las cuales podrían ser prevenibles con la adopción de hábitos saludables, desde la infancia.

La Encuesta Mundial de Salud Escolar, dentro de sus recomendaciones, plantea la necesidad de prevenir la obesidad impulsando estrategias en los hogares y escuelas promoviendo la

alimentación saludable, entre ellas: dietas saludables, tiendas escolares saludables, huertos escolares y caseros, medición periódica del peso y talla.

De igual manera,  el estudio  recomienda realizar campañas de salud e incluir  contenidos en el currículo dirigido a la población escolar para despertar conciencia sobre los efectos adversos que produce el involucrarse en conductas de riesgo como el alcoholismo, drogadicción, entre otros; además de fomentar una alimentación saludable.

Por ello, el Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD) lanza su segunda campaña sobre el tema de prevención de la obesidad y, en esta ocasión,  enfoca sus esfuerzos en orientar a la población sobre la ingesta de alimentos sanos, contenidos en una lonchera saludable, a fin de reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad y consecuentemente de enfermedades.

Las actividades que acompañan a la campaña buscan el fomento del consumo de frutas y verduras y la promoción de actividad física.

La campaña tendrá una duración de cuatro meses, con difusión alterna en los diferentes medios de comunicación y será acompañada con actividades que se extienden hasta 2017.

La lonchera saludable es un mensaje que brinda continuidad a los esfuerzos realizados el año anterior para prevenir el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcar, grasas y sal. La inversión de la institución en la difusión de la campaña es de $75,000.00.